Consejos para el nuevo año.

jueves 31 de diciembre de 2009

"Olvidar lo innecesario,
recordar lo necesario,
sufrir lo menos posible,
¡ Amar lo más posible!
(Gloria Fuertes)


Deseo que el 2010 llene vuestras vidas de felicidad.

Feliz Navidad.

lunes 21 de diciembre de 2009

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¡Feliz, feliz Navidad, la que hace que nos acordemos de las ilusiones de nuestra infancia, le recuerde al abuelo las alegrías de su juventud, y le transporte al viajero a su chimenea y a su dulce hogar!

(Charles Dickens)



Deseo que paséis todos unas entrañables fiestas en compañía de las personas que os quieren y que el nuevo año os conceda todos vuestros mejores deseos. Que los Reyes Magos llenen vuestros zapatos de felicidad.

Gusanitos.

viernes 11 de diciembre de 2009


Salió a dar un paseo para pensar. Todos tenían razón: cada vez tenía peor carácter. Su familia había agotado la poca paciencia que le quedaba. A la menor tontería saltaba como si la hubiesen pinchado. Si hablaban mal, si callaban peor. Todo lo tomaba como algo personal, todo la irritaba y acababa llorando sola en cualquier parte. Por culpa de su mal humor su marido ponía cualquier escusa, normalmente se refugiaba en la oficina, para evitar llegar temprano a la casa. Su hija se encerraba en su habitación con esa música horrenda y sólo salía para comer. Hasta el perro la evitaba. Y eso que era ella la única que se encargaba de dar de comer y sacar a pasear a ese desagradecido. La armonía de su hogar se estaba rompiendo, su familia actuaba como esas visitas que no se atreven a hablar con naturalidad para no ofender o que no piden un vaso de agua por no molestar. Tenía que poner fin a esta situación. Definitivamente no valía la pena.

Dobló la esquina de la calle y al hacerlo una ráfaga de aire frío le hizo encoger los hombros. Se detuvo ante la puerta del viejo ultramarinos del barrio. Antes de entrar abrió el bolso y se aseguró de que llevaba dinero en la cartera. Saludó a Carmen, la dependienta, y le pidió un paquete de gusanitos.

En la calle, miró la bolsa y pensó: “A la mierda la dieta y el endocrino. No puedo seguir así.” Abrió el paquete y comenzó a comer. Una sonrisa se dibujó en su cara.

1.

jueves 10 de diciembre de 2009


El canto al amor
de tu niñez, trovador,
rompe el corazón.



Nota: ¡Quién dijo miedo! Con vuestro permiso me voy a atrever con los Haikus.

"Disfrutadora".

sábado 5 de diciembre de 2009


Soy amante de las pequeñas cosas cotidianas. Las amo porque tienen una habilidad descarada para entrar en mí y estallar con fuerza construyendo momentos intensos.

Tengo un amigo que me suele decir “vos sos una disfrutadora” y, cuando lo dice, lo hace con una sonrisa preciosa que me derrite. Yo me río porque, en el fondo, sé que tiene razón. Además no podría decir lo contrario porque cuando disfruto lo hago sin complejos, se nota en cada gesto de mi cuerpo. Creo que es porque a veces los sentimientos son tan intensos y tan grandes que, no me caben en el corazón y le hacen reventar liberándolos así, sin más. Y siempre que me pasa esto, miro atenta cada pequeño detalle del momento y vuelvo a dar gracias a la vida por el regalo.

Hoy agradezco el reencuentro con un amigo muy querido y una mañana hermosa. Sentada en un banco de la calle, mi cuerpo abrazado por el calor de la lana de mi poncho, la caricia fría de la brisa en la cara y, entre mis manos, unos relatos de Juan Rulfo deliciosos. A escasos metros, muy cerquita, dos amigos cantan. Tengo que cerrar el libro, imposible concentrarme. Esa voz y esa guitarra tienen el don de ir envolviéndome poquito a poco hasta acaparar toda mi atención. Una vez lo consiguen, sólo tengo ojos y oídos para ellos. Siento cada tono, cada nota, los gestos de las caras al recitar, los movimientos de las manos acariciando la guitarra o tocando un tambor invisible. Veo los rostros de quienes que se paran a escuchar y noto dentro el cosquilleo que deja la huella del orgullo, veo la atención de los niños y me emociono. Mientras disfruto de todas estas cosas, tengo que intentar controlarme porque me conozco y sé que soy de emotiva lágrima fácil (teníais que verme viendo una película de Marisol). Intentando que mis ojos no me jueguen una mala pasada me doy cuenta de que la felicidad, cuando se tiene así, mucha y tan profunda, te ensancha tanto el corazón que duele.


Cuadro: "La música" de Fco. Javier Villalobos Santos.

Lotería de Navidad.

miércoles 2 de diciembre de 2009

Estaba yo anoche a punto de irme pronto a la cama (los Reyes están en camino y hay que portarse bien), cuando recibo un mensaje de mi amiga Balovega en el que me pedía que pasase por su casa para recoger una participación de un décimo de lotería. Salí corriendo hacia su casa para darla dos besazos y las gracias y cuando llegué, Balovega me explicó la siguiente historia:

Parece ser que pasea por estos mundos virtuales una persona, que se hace llamar Z-13 Lotería, que regala un décimo de lotería para compartir entre blogs. Y díjeme yo: “¡Con un par!” porque decidme que no hay que ser generoso para hacer algo así.






Lo que Z-13 Lotería pide para poder participar de este décimo es muy sencillo:

- Seguir las instrucciones que
Alas de Plomo indica en su post “Regalamos lotería de Navidad 2009”. Pueden hacerlo todos los blogs que lo deseen, basta con correr la voz haciendo un enlace al artículo de Carlos.
- Si la persona llamada Z-13 Lotería ha sido generosa, que menos que nosotros nos comportemos de la misma manera, por lo tanto, regalemos suerte e invitemos a participar y compartamos nuestra participación con otros 5 blogs sin olvidarnos de enlazarlos como toca.

Una vez realizadas estas dos sencillas peticiones hay que dejar un comentario, con el enlace a nuestro post, en los comentarios de
“Regalamos lotería de Navidad 2009”. Allí nos confirmarán el número de participante, en la parte proporcional que nos corresponda a cada uno.

Toda la información sobre esta generosa historia la podéis obtener en el
blog de Carlos.

Como dice una buena amiga de Burela:

“Os cartos non fai a felicidade pero calman os nervos”

Así que, comparto mi participación con:

Logio
Amio Cajander

Fermín
Tejón
Anderea

Suerte a todos amigos. Y como "Es de bien nacidos ser agradecidos" pues muchas gracias a Balovega y, por supuesto, a la generosidad de Z-13 Lotería.

Clavel del aire.

lunes 30 de noviembre de 2009


Hay personas que pinchan un mondadientes en una maceta y consiguen que brote. En mi pueblo se dice que esas personas tienen “mano verde”. No es mi caso. Más bien, se podría decir que yo tengo “garras”. Para que veáis que no exagero os pondré como ejemplo que, yo solita y sin ayuda de nadie, he conseguido secar dos cactus. Aun así, me gustan las plantas y sigo intentándolo.

Hoy un amigo me ha regalado una planta que siempre me ha gustado e intrigado: un Clavel del aire. Hasta el nombre es bonito. Mirad si es bonita esta planta que, buscando por los interneses qué cuidados necesita, he encontrado que no sólo tiene leyenda propia sino que también hay un tango que lleva por título su nombre.

¡Ea! Aquí tenéis, la leyenda. La he encontrado aquí.

Se cuenta una hermosa y triste leyenda sobre el clavel del aire, planta que vive pendiendo de los troncos o ramas de añosos algarrobos o de los pelados peñascos. Refiere la misma que durante una minga, un joven oficial español se enamoró de una indiecita conocida por Shullca, la que en ningún momento correspondió al apasionado amor de aquél. Juró entonces vengarse de la que así despreciaba su cariño, y una tarde en la que la halló sola en la sierra comenzó a perseguirla. La niña, en su desesperación, trepó a la rama más alta de un coposo algarrobo que el viento balanceaba amenazando derribarla. Pidiole el joven con buenas palabras que bajara, prometiéndole respetarla si así lo hacía. Como la niña se negara a ello, le amenazó con su puñal. Lo que no pudo la súplica, menos logró la amenaza. Y entre despechado y furioso arrojó el arma que fue a clavarse en el pecho de la infeliz. Como un pájaro cayó el cuerpo de Shullca en el vacío y tras él, el del oficial hispano. Una gota de sangre alcanzó, empero, a humedecer el tronco del árbol. Y allí nació el clavel del aire, que antes de una flor es, al decir de Joaquín V. González, un rayo de luz modelado en la forma de los lirios místicos, con tres pétalos de suavísimo y casi volátil tejido con la blancura y el aroma de la virginidad seráfica, porque es el alma de la tierra, y encarnada en tan delicioso cuerpo, vive encima de ella, impregnándola de su aliento que es gracia y amor.

Y aquí el tango que, para colmo, está cantado por Carlos Gardel. Más no se puede pedir.




Foto: Clavel del aire en el Jardín Botánico de Sóller.